Durante la Cumbre del Milenio celebrada en la ciudad de Nueva York, en septiembre de 2000, los 189 estados miembros de Naciones Unidas adoptaron la Declaración del Milenio.
Las metas están enfocadas hacia objetivos nacionales relacionados con la pobreza, educación, igualdad de género y la sostenibilidad medioambiental. Cada una de ellas, a su vez, está íntimamente relacionada con la otra. A cada meta le ha sido asignado un determinado número de objetivos que deberán ser alcanzados en el año 2015[1].
Estas metas surgen, como respuesta a los principales problemas que hoy vive la humanidad, y entre las que se encuentra la inequidad de género, con todas las implicaciones que esto genera.
Es así como a través de esta propuesta de Política Publica, se pretende dar cumplimiento directa o indirectamente a las siguientes metas del milenio:
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Erradicación de la pobreza extrema y el hambre
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Acceso universal a la educación primaria
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Promover la igualdad de géneros
El objetivo de esta Política Pública es favorecer la inclusión de la equidad de género, en las prácticas pedagógicas cotidianas de las Instituciones Educativas, ya que éstas son escenarios de socialización y formación permanente de niños, niñas y adolescentes, y por lo tanto son el espacio privilegiado para la construcción de nuevos ciudadanos y ciudadanas que comprendan la importancia de tener una sociedad más justa, que promueva la equidad de género e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en sus diferentes etapas de la vida.
[1]Organización de Naciones Unidas, Declaración del Milenio, 2000.