NO BASTAN FLORES Y CHOCOLATES
El Domingo escuchamos a muchas personas decir: ¡Feliz día de la mujer, también vimos como en las calles vendían flores, los restaurantes en movimiento y muchas sonrisas dispuestas para las medellinenses. Y si, este escenario es agradable pero se queda corto y tergiversa lo que el 8 de marzo conmemora y las reflexiones que amerita.
Hablamos de celebrar el Día Internacional de los Derechos de las Mujeres, y más allá de las cualidades que esta sociedad y la realidad les ha otorgado, es necesario por no decir urgente, que nos detengamos en pensar cómo está la ciudad y el país frente al respeto y reivindicación de derechos para las mujeres.
No es motivo de orgullo, ni de sonrisas, ni de flores que pese a los grandes esfuerzos de instituciones públicas y privadas, en Medellín y en Colombia no se le garantizan los derechos humanos a las mujeres y por el contrario, se le continúen vulnerando sistemáticamente; así lo demuestran las preocupantes cifras que en esta materia poseen diferentes entidades, y que aseguran que, las mujeres son violentadas física, sicológica y sexualmente, a esto se suma que continua los bajos niveles de participación política, de ingresos y de empleabilidad,
En las calles, en los centros de salud, en los comisarías, hasta en los mismos medios de comunicación es recurrente ver las denuncias al maltrato que sufren muchas ciudadanas, asunto que se torna más preocupante cuando pensamos en las que no se conocen, porque responden a un sub registro provocado por el silencio en el que se sigue perpetuando este tipo de vulneración de derechos.
Esta problemática abarca todo el territorio nacional, sin embargo hoy nuestra reflexión se centra en Medellín: desde finales del año pasado hemos visto con preocupación cómo se han incrementado las prácticas de violaciones a los derechos humanos de las mujeres en Medellín, esta situación se hace más grave cuando se identifican sectores más vulnerables como es el caso de las mujeres mayores de edad, víctimas del conflicto armado, las niñas y adolescentes y las liderezas de la ciudad. Preocupa además el modus opernadi marcado por prácticas de sevicia que se materializan en heridas con arma blanca, asfixia mecánica, violación sexual, maltrato físico sin contar con la afectación al tejido familiar y el desplazamiento intraurbano sobre todo en las comunas 8 y 13.
Estos hechos han afectado a un gran número de mujeres en la ciudad, generando asesinatos, heridas, desplazamientos intraurbanos, y sobre todo mucho miedo por las mujeres que sienten que Medellín aún no es una ciudad que les garantiza seguridad a su vida.
Ahora, pensando en la participación política de las mujeres que desde la constitución de 1991 han venido ganando presencia en los espacios de decisión, su participación sigue siendo muy baja, como lo indican los datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil: entre 1999 y 2006, la participación de las mujeres en Senado, Cámara de Representantes, Asambleas y Concejos, ha variado entre el 11,02% y el 15, 62%, mientras que en el tema de Alcaldías la cifra apenas alcanza el 7,50% y en Gobernaciones disminuye al 6,25%, en espacios políticos importantes como las altas cortes, las mujeres magistrados ocupan el 16,7%, de acuerdo con el Consejo Superior de la Judicatura. ¿A que responden estas cifras? Esta sociedad también las necesita en los espacios políticos; espero que todos y todas recordemos que la política se construye de manera conjunta y las soluciones en un entorno democrático de manera colectiva.
El ámbito local no dista de esta situación, tenemos procesos muy valiosos como la creación de la Secretaria de las Mujeres, tenemos un colectivo de organizaciones sociales y comunitarias que vibran con el tema; pero es indiscutible que la gran mayoría en los barrios y comunas siguen anhelando una oportunidad; cabe preguntarnos ¿qué pasa con esta sociedad, para que nuestras mujeres sigan padeciendo tantos flagelos? lo que debemos regalarles por su día y por todos los días, es un momento de reflexión y de mucho compromiso para que estas condiciones de violencia y falta de oportunidades no continúen.
Para qué las flores, los chocolates si no están acompañados de una reflexión y análisis sobre los derechos. Por último, me uno a la celebración del día Internacional de la Mujer reiterándoles a todas las ciudadanas que en este proyecto político que represento tienen un espacio y en mi un aliado en la defensa de sus derechos y la búsqueda de sus sueños.
Abril 02, 2009 01:57 AM
buena reflexión!! dejemosnos de flores y pensemos en derechos.
Nora helena Opina:
Abril 02, 2009 01:57 AM
Muchas gracias por su reconocimento, esto es equidad.
Un abrazo!
ADRIANA MOLINA RUIZ Opina: