Febrero 16, 2010 05:42 PM
El asunto, pienso yo, por supuesto respetando plenamente la postura del señor concejal Vélez, que no se trata, para este caso en particular, de analizar la "mala buena fe" de los políticos -a los que ciertamente si los han asaltado muchas veces en su buena fe (no en el caso que nos ocupa e irrita)- sino analizar los procedimientos corruptos de los servidores públicos o funcionarios de cualquier esfera estatal: nacional, departamental o municipal. A los amigos y a los ciudadanos del común se les puede asesorar para que aprovechen limpiamente las oportunidades que da el gobierno; lo grave es que a los amigotes les "ayudan" más de la cuenta inclusive sin llenar los requisitos, pero a los pobres campesinos y campesinas que se acercan a una UMATA o a la Secretaría de Agricultura de su localidad los despachan con frases destempladas como por ejemplo: "presente un proyecto" y claro, no tienen ni la menor idea de cómo es eso, y hasta ahí llegan; para mí entonces es tan corrupto el primero como éste, el uno por "generoso" con lo ajeno y el otro por no cumplir con su deber, con su obligación de SERVIDOR PÚBLICO. En conclusión, plata sí hay -y mucha- lo que no hay es servidores públicos honestos, mejor dicho honrados. Yo sostengo que está más escasa la honradez que la plata.