En Colombia según las cifras que tienen registradas las centrales obreras, se reporta que dos millones 500 mil niños están vinculados al trabajo infantil, de los cuales un millón corresponden a trabajo doméstico, y un millón 400 mil niños no van a la escuela. Es decir que cerca del 25 por ciento de la población entre 5 y 17 años de edad está vinculada a alguna forma de trabajo.
El problema real es que el trabajo infantil no es algo coyuntural del sistema productivo sino que es un elemento importante en la expansión de la economía de mercado. La utilización de mano de obra infantil interesa a muchos empleadores porque los salarios son menores, son más manejables que los adultos y más vulnerables a las amenazas.
Para que los niños no trabajen se necesita una sociedad mas justa. Sería una esperanza para millones de niños y niñas alcanzar la eliminación de las peores formas de trabajo infantil antes del año 2016, fecha que la OIT ha puesto como objetivo.